Difícilmente alguno de los veinte Vigilantes Bomberos, integrantes del primer contingente que dentro de nuestra Policía, fueran los precursores de la actual SUPERINTENDENCIA FEDERAL DE BOMBEROS de la POLICÍA FEDERAL ARGENTINA, hubiera podido imaginar el nivel de desarrollo que alcanzaría aquel elemento creado el 2 de enero de 1870. Esos hombres, verdaderos pioneros, con equipamiento rudimentario y prácticamente sin vestimenta apropiada que los protegiera en la lucha contra el fuego, realizaron esfuerzos titánicos que permitieron a las futuras generaciones de Bomberos Federales, gozar del privilegio de ser reconocidos por la ciudadanía a la que todo servidor público se debe. En nuestros días, la SUPERINTENDENCIA FEDERAL DE BOMBEROS, ha trascendido las fronteras del servicio de extinción de incendios, para proyectarse y expandirse en todo el amplio y disímil espectro que abarca el ámbito de la protección contra incendios. Desde aquella primigenia Compañía de Vigilantes Bomberos hasta el presente, han transcurrido 131 años, que no solo nos han permitido atesorar valiosos e indelebles recuerdos, sino que han fructificado en un crecimiento estructural armonioso, y paralelo a la evolución de una metrópolis moderna y vertiginosa.